Argentinian Jevimetal Dream Team Version 2.0  24 / 8 / 00

(Por Hugo García, músico frustrado) Que necesidad había ? en serio. Para que participar en el tributo a Black Sabbath si ni siquiera sabían las letras. Sinceramente no encuentro otro motivo que no sea el monetario. O me van a decir que Meza, O’Connor y los otros vocalistas estaban cantando en vez de murmurar ? Pero claro, vivimos en Argentina, el único país donde se proyecta un DVD de la “última cena” de Sabbath ( en un show tributo a Black Sabbath, justamente) y la única respuesta del público es un “el Malón no murió, que se muera Almafuerte la puta madre que lo parió”. El mismo país donde Walter Meza puede decir cosas como “lo del tributo a Sabbath es una excusa para juntarnos con unos amigos a joder un rato... aguante el metal argentino” (otra vez: en un show tributo a Black Sabbath, una banda de Birmingham, que queda lado de Soldati,no?) y es aplaudido. Y acá es inevitable tocar el otro tema...la gente. Cuantos habían ido para escuchar los temas que dieron origen a esto que hoy llamamos heavy metal ? muy pocos, el 90 % estaba ocupando espacio en Cemento para presenciar lo que sería la nueva reunión de Malón (en eso si se parecen a Sabbath, nunca se cansan de amagar con la despedida final). Por suerte, Strunz, Kuadrado, Romano y  O’ Connor le darían el gusto a sus fieles seguidores, porque más allá de gustos, es emocionante ver la devoción de los chicos/as por Malón. Pero eso sería más tarde, antes sonaban joyitas como After Forever, Hole in the sky, Children of the grave, Sabbath Bloody Sabbath, Sweet Leafe, a cargo de los vocalista anteriormente mencionados y también Topo Yánez, Marcelo, Sergio Berdichevsky, Niko Takara, Gustavo Rowek o lo que sería el Drram team sin Jordan, Magic Johnson y Larry Bird, o sea Iorio, Giardino y Gimenez. El sistema de formación de la banda era simple, los músicos rotaban de tal forma que en ningún momento queden los cuatro de Malón en escena, al menos ese fue el patrón seguido hasta que sonó Never Say Die y ahí si, descontrol malonero. Le siguió Iron Man y  esta vez la banda la formaban todos (otra que Slipknot) menos Pato Larralde (parece que no lo llamaron porque era él único que SI sabía las letras). Algo para destacar ? si, las performances de Takara, Marcelo y Rowek , a esto sumémosle el extenso setlist y la reunión de Malón : Bajo el dominio danzante, Gatillo Fácil y Síntoma de la infección fue el saldo, positivo por cierto. Increíble la entrega del público y a pesar del mediocre sonido la mini vuelta de Malón Cemento fue pura adrenalina. Pero esto era un tributo a Black Sabbath, lo que da pie para preguntar: Porque utilizar de esta manera el nombre de los dioses metálicos ? la única conclusión es que si bien el tributo era a una banda pionera en adherir el ingrediente satánico (recuerden que cantaban cosas como “Satán esta sentado ahí, sonriendo” cuando la mayoría de nosotros ni habíamos nacido), esa noche el 3º mandamiento no fue respetado. Por si no lo recuerdan decía algo así como “No tomar su santo nombre en vano”.