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IRON MAIDEN, HALFORD, QUEENS OF THE STONE AGE, CABEZONES Y MAD.
Estadio de Velez Sarfield, Buenos Aires, Argentina, 13/01/01

 

IRON MAIDEN EN BS AS  - TOMA I, Por Fedele Fusco

Llegue cuando Mad estaba tocando sus ultimas dos canciones, con lo cual, puedo decir que están totalmente influenciados por AC/DC, es mas, parece una banda tributo a la mencionada. Por lo que vi, la gente la recibió bien, y hay que mencionar que para ser soportes, tuvieron un sonido muy bueno.

A continuación, llego Cabezones, y con estos, el temor que yo tenia, de que la junta de “nabos”(en la punta de la lengua tengo por lo menos otros diez adjetivos para calificar a estos individuos)  que no gusten de su música empiecen a agredirlos verbalmente; pero mi temor fue corto en comparación a la cantidad de penurias que hicieron pasar a los Cabezones. Tiraron desde escupitajos, vasos de gaseosa, hasta partes del piso que levantaron (a Dios gracias que no se las arreglaron para hacerlas llegar hasta el escenario) y tierra. Fue penoso observar ese “espectáculo”, como se violentaban en masa (mas vale, es como en las hinchadas de fútbol, de a muchos, todos se la bancan ocultándose en el anonimato), tan solo piensen en esto, hostigaron a un grupo de música por el solo hecho de que tocaban un estilo que a ellos no les gustaba, realmente es irracional. Ya escuche varias veces “y bueno, estaban re descolgados acá”, que pelotudez por favor!, si no te gusta, simple, te sentás, te vas atrás, te vas a tomar algo, haces lo que quieras, pero, tirarles cosas?  Lamentable. Por lo menos, no me siento parte de esa horda de inadaptados y apoyo lo que dijo Hugo en el Jedbangers #87 de que no somos cómplices, ya que el mensaje de este Zine siempre fue el de aceptar los otros estilos y respetarlos, mas allá de los gustos.

Queens Of The Stone Age subió al escenario para dar una muestra de su stoner rock. La respuesta del publico fue medianamente buena, llevándose unos cuantos aplausos al final de cada tema. Es obvio que los “nabos” también estuvieron agrediendo (esta ves mas verbalmente que lanzando objetos) a lo que en un momento el cantante les dijo “This is fucking heavy”...y tenia razón, era pesado y muy poderoso en algunos momentos, cosa que no esperaba de los Queens, banda que no conozco; pense que serian mas lentos, (mas riffs a los Sabbath). Todo el tiempo cerca de la baya tuvieron una centena de fanáticos que disfrutaron mas que todos del set de la banda, que para suerte de todos, tuvieron un sonido destacable.

Lo que nos deparaba la velada luego de QOTSA (ya eran las 8:30) era el primer peso pesado de la noche, Halford, la banda del llamado “metal god”, Rob Halford, el ex- cantante de una de los pilares del heavy metal, Judas Priest.

En una pose re metal on metal, entro con su linda camperita de cuero y con innumerables tachas (y en los hombros una especia de clavos).Arranco con “Resurrection”, de su nuevo disco de igual nombre, y ahí si, todo Velez se estremeció con los agudos inigualables que emanaban desde las profundidades de esa garganta prodigiosa. Algo que no sabia, es que es muy estático en el escenario, se quedaba quieto, miraba a la gente, bajaba la cara para cantar, caminaba un poco, pero hasta ahí nomás. Continuo con los temas del disco que presenta, “Made In Hell” y “Locked And Loaded” con lo que el campo se movía de un lado para el otro al compás de los temas. “Into The Pit” (de su antigua Fight) fue la primera sorpresita (al toque llegarían mas). Cuando empezaron a sonar las primeras notas del “Jawbreaker” de Judas, el estadio se venia a bajo de la emoción.

Le siguieron tres temas del “Resurrection”, “Silent Scream”, Cyberworld” y “Nightfall”, pero el plato fuerte venia luego de estos, porque nos asesino con los viejos “Electric Eye” (que temazo! Nunca hubiera imaginado que lo iba a tocar), “Metal Gods” y lo que nos termino de rematar fue....“Breaking de wall”, “Breaking de wall” repetía Rob, con lo que uno ya sabia que se venia, ese gran clásico de Judas... “Breaking The Law”.

Para ir terminando nos entrego otras dos canciones memorables, “The Reaper” (como la canto!, impresionante, con la voz todo el tiempo al mango) y la semi balada “Beyond The Realms Of Death”. Que les puedo decir, me quedo con las ganas de verlo en un Obras o en algún lugar así, para poder disfrutar de un show completo y no solo de una hora (que se me pasaron como si fuesen 15 minutos). Muchísimos aplausos se llevo el pelado que nos hizo volar con una dosis del metal que tan pero tan bien sabe hacer.

IRON MAIDEN 

Ya era completamente de noche, y Velez estaba con el campo totalmente completo y en las plateas una gran cantidad de publico (pero no llenas); mas de 30.000 personas!, ver tanta gente en un recital de metal es una satisfacción, y me pregunto que hubiese pasado si lo hacían en invierno, cuando nadie esta de vacaciones. Y pensar que hace un par de años apenas si llegaron a las 15.000 en un monster of rock con Slayer, Helloween y Soul Fly entre otros.

“The Wickerman” fue el primer tema, y la gente exploto cuando vieron entrar a los musicos, el Maiden, ese que todos querían, el de Bruce (y con el bonus de  Adrian) nos visita luego de nueve años. El escenario era bastante austero, a los costados la cara de Eddie del ultimo disco, y atrás la ciudad sobre la que esta la mascota. A los lados de la batería había unas plataformas a la que Dickinson se subía y desde allí cantaba o saltaba de una a otra.“The Ghost Of The Navigator” lo siguió, tema épico extenso que seguramente se volverá en unos de los clásicos de la banda.

Cuando llego “Brave New World” todo el estadio saltaba al ritmo del estribillo, logrando que se sintiera temblar el piso. “Wratchild” y “2 Minutes a Midnight” fueron los dos primeros hits de Maiden que sonaron, y la gente los recibio muy bien. El “ole ole Maiden es un sentimiento” empezó a escucharse en todos los rincones del estadio a lo que Harris y sus colegas agradecieron.

“Blood Brothers” y la ambientada “Sign Of The Cross” (con un telón donde había 3 grandes cruces) seguían en la extensa lista de temas. Ya para “The Mercenary” se lo podía ver a Bruce con un despliegue físico notable, saltando de plataforma en plataforma, corriendo, bailando...en fin, un showman como pocos.

Cuando anunciaron “The Trooper” la gente que estaba atrás de todo, empezó a irse para adelante, porque?, porque llegaba uno de los mejores temas de la Doncella. Lastima el incidente de la bandera. Para el que no sabe de que se trata le cuento que Dickinson comenzó a agitar una bandera inglesa en alusión a la canción, y bueno, no fue muy bien recibido por el publico, que, al comienzo silbo, y luego todos se pusieron a chiflar muy fuerte. Mi opinión es que Maiden lo de la bandera lo podría haber obviado, me parece que es sabido que todavia quedan resentimientos por el tema de Malvinas. Si es verdad, no se tendrían que confundir los tantos, pero acá es así, así es el argentino, que piensa que en un partido de fútbol se juega el honor de la patria, no por nada después se pusieron a cantar “marado..marado” (no tenia que ver con nada!) y “el que no salta es un ingles”. Al terminar de cantar, Bruce aclaro que lo de la bandera no trataba sobre nacionalismo, sino que sobre una canción llamada “el soldado”.

Para que la gente volviera a retomar las ganas para cantar y gritar como lo habían hecho hasta ahí, tuvieron que pasar dos temas “Dream Of Mirrors” y “The Clansman”. Ya para “The Evil That Men Do” los fans volvieron con todo, a corear como su fuese la ultima ves. El mejor momento de la noche fue cuando tocaron “Fear Of The Dark” donde se escuchaba mas a la gente cantando que a Bruce, era ensordecedor.

Todavia quedaba lugar para “Iron Maiden” que tambien fue muy coreada y luego otro par de clásicos de aquellos, “The Number Of The Beast” (donde Bruce se confundió y repitió dos veces una misma frase) y uno de los himnos del heavy metal, “Halloweed Be Thy Name” y luego uno de los temas que para mi, no tendrían que tocar, “Sanctuary”. Cuando todo parecía terminarse, se encargaron de anunciar que para la gira sudamericana tenían un par de temas de mas que no tocaron en el tour; “The Fallen Angel” y “Out Of The Silent Planet” con los que consiguieron mover a la gente, pero no tanto como en los clásicos, como que para el cierre hubiera convenido que tocaran alguna otra (yo quería “Wasted Years”, pero no, me dejaron con las ganas”).

El recital podría haber sido perfecto, sonó bien (sacando algunos problemas con el micrófono), pero con lo de la bandera se diluyo por rato la química entre la banda y su publico; sacando eso, creo que dieron una clara muestra de que están en una gran forma y todavia tienen mucho para dar, esperemos que así sea. 

 

JEDBANGERS EN BS AS TOMA II, Por Hugo garcía

Al llegar a Velez se podía apreciar la gran cantidad de público presente, la cola para entrar al estadio era interminable ( no llegó a ser lo de Metallica en River pero... ). Hacía tiempo que no se llevaba a cabo un recital de estas características en Buenos Aires, es más, si la memoria no me falla voy a tener que nombrar, una vez más, a la banda de Hetfield como referencia. Y eso se notó en este sábado de enero, porque si bien la gran mayoría de los que se acercaron a Velez eran fans de la bestia, un gran cantidad lo hacían debido a la escasez de shows que está sufriendo nuestro tercermundista país.

MAD (tengo entendido que pertenecen al sello de Mario Pergolini ¿habrá tenido algo que ver?) fue la encargada de comenzar el recital. Todo bien con ellos, pero habiendo tantas bandas nacionales... La cosa es que a la gente no le importó nada, ni  porque eran los encargados de abir el fuego, ni los títulos de sus temas (what the fuck es Nuestra señora del metal ???!!!) ni sus canciones sutiles como "Mama está presa". Dijo el vocalista: "mamá está presa", pero con acento en la é", por que no la titularon "chupame la pija" y listo ?.  Y a la gente tampoco le importó que sean un copia de AC/DC. Para destacar el sonido, si hasta fueron los que tuvieron más volumen (incluso más que Maiden).

A las 18:15 el set había finalizado y quince minutos más tarde Cabezones se presentó sobre las tablas. Ya se olía en el ambiente que la cosa no les iba a ser fácil, pero nadie imaginaba lo que iba a suceder... imaginen esto: al primer tema comenzaron a volar escupidas e insultos. Luego de arrancar pedazos del piso y justo cuando comenzaba el segundo tema, les tiraban tierra, al tercer tema pasto ( si, pasto) y al cuarto (Hombre Paranoico) el escenario ya estaba comletamente verde. Compredo 100 % que a la gente no le guste esa banda, pero no se justifica de ningun modo la actitud tomada. Nadie los obligó a entrar al estadio tan temprano o me van a decir que si ?. Debido al comportamiento del público el set de Cabezones duró sólo 15 minutos... espero que no haya sido una decisión de los músicos tocar menos de lo pautado y si una decisión de los organizadores.

Media hora más tarde era el turno de Queens of the Stone Age, Josh Homme y Nick Oliveri se presentaron sobre el escenario de Velez ante los aplausos de un público expectante se presentaron y dieron rienda suelta a "Regular John", los mismos que había causado todos los inconvenientes durante el set de Cabezones esta vez saltaban al ritmo de la guitarra stoner de Homme.... hasta que se dieron cuenta que la música era diferente a la de Maiden y entonces, se repitió la historia , pero en menor medida: solo insultos, alguna escupida y algún botellazo. Increíable pero real, Argentina debe ser el único país del mundo donde Josh Homme es insultado. Esta gente tocó en recitales hiper metaleros como el Dynamo Festival y tuvo el recibimiento que se merecen. Sabían que Rob Halford participó en un tema de Rated R , el segundo disco de QOTSA ? justamente, ese tema, "Feel Good Hit of the Summer" fue el segundo del show de los Queens. El comportamiento del público se estaba robando el protagonismo, porque cuando finalizaron los insultos, Bruce Dickinson se asomó por una ventana de las cabinas de radio para filmar al público y la gente que estaba en plateas y campo dejó de observar a QOTSA para dedicarse a saludar  a la cámara de filmación del cantante de Maiden. Esto fue realmente una pena, y peor aún fue enterarme que Rob Halford no salió a cantar el tema de Queens con ellos porque estaba haciendo una nota para rock and pop (Homme lo había invitado a Halford). A pesar de todo, QOTSA seguía con su música y realmente sonaban bien, mucho más pesados que en el disco, ajustados y no sólo hacían temas de sus dos discos sino que también de las Dessert Sessions, una especie de compilación donde participan varios músicos del género. Josh Homme intentaba ganarse al público y les dijo "quieren algo pesado" ? y se salió con You Think I Ain’t Worth A Dollar, But I Feel Like A Millionaire, pero nadie (o casi)  le contestó. Cerca del final, ya cansado del mal trato del público argentino el rubio guitarrista dijo algo de lo que se llegó a entender "heavy shit" refiríendose al gusto del público. Y para finalizar, preguntó "alguien quiere chuparme la pija ?", a lo que muchos (sin saber inglés) contestaron "Yeah!!" y Homme dirigiéndose a un plomo dijo "hey!, acá hay unos que quieren chuparme la pija! !". La conclusión que dejaron los Queens es que en vivo son muchísimo mejores que en el disco y que el público argentino tiene miedo de disfrutar algo que no sea 100 % Heavy Metal. Una Pena... y también era gracioso que les griten "PUTOS"... el puto, sin querer sonar homofóbico, venía después ;-)

Ya había anochecido , eran las 20:30 hs cuando, enfundado en cuero y tachas, Rob Halford se posó sobre el escenario de Velez. El tipo sin haber dicho media palabra ya se había ganado al estadio entero. Buena reputación que le dicen. Comenzó con Resurection, el tema que abre su nuevo disco y en el cual se basó, como era de esperarse, su setlist. Le siguió Made In Hell y la mayoría de los fans, que ni conocían los temas, estaban como locos... hay que decirlo: Halford es 100 % Heavy fuckin' metal, sin vueltas. No le pidan salirse del libreto, no a Halford. Hubo tiempo para temas de Fight y Judas... que decir... uno de los momentos más calientes del show se vivió con el clásico Electric Eye. Cerca de la finalización de su hora, uno de los guitarristas protagonizó el blooper del festival cuando quiso acercarse a la batería y terminó cayéndose sobre algunos platillos.  Otro tema de Judas , Breaking the Law, tambien muy celebrado pero no como Electric Eye y una de las baladas del disco del dios del metal, uno de los mejores de la noche y de Resurrection, su nuevo álbum.. Halford demostró que casi sin moverse en el escenario ( el Pelado acusa los años , al contrario de Dickinson), casi sin interactuar con el público, casi sin esfuerzo pero con mucho carisma y dandole a la gente lo que quiere, puede hacer un gran show. Una excelente antesala a lo que todos habíamos ido a ver... una vez más la bestia estaba en Buenos Aires.

IRON MAIDEN

Se apagaron las luces, se escuchó una intro y... los machaques de The Wickerman comenzaron a sonar por los amplificadores que adornaban las tabals de Velez. Comienzo previsible y correcto. El sonido un poco bajo y ya se comenzaba a notar algo que se salataba a la vista cuando editaron Brave New World: las tres guitarras están de más. Se enoje quien se enoje, es así... o alguien me puede explicar como  puede ser que en una banda de heavy metal con tres guitarras lo que más se escucha es el bajo ????? Ok, es la banda que fundó Steve Harris, pero en vez de preocuparse por bailar o revolear su instrumento, Janick Jers podría dedicarse a tocar. Le siguieron dos temas más del último disco, en clara señal de "compren el disco sudamericanos!" . Desde ya que el set estuvo llenos de clásicos, no los voy a nombrar a todos porque ya lo hicieron mis compañeros, sin embargo, el que más hizo vibrar a Velez fue "Two Minutes To Midnigth" 

En realidad, el show venía siendo lo mejor visto en mucho tiempo en cuanto a recibimiento por parte del público hasta que comenzó a sonar The trooper... todos ya saben lo que pasó y también se que muchos están esperando mi opinión (no se porque´pero me escribieron unos cuantos preguntando que pensaba). Lo que puedo decir es que lo de Dickinson estuvo de más, no era necesario que durante TODO el tema tenga la bandera en la mano, se supone que la guerra de Malvinas no fue una guerra secreta, todos sabemos lo que pasó y por eso mismo no me parece recomendable la actitud de Bruce. En cuanto al público... si tanto les molesta que alguien levante una bandera inglesa, para que le pagaron la entrada a una banda justamente inglesa ? En cuanto al grito de Maradona, fue lo más desubicado que prescencié en mi corta vida en un concierto de heavy metal. Hay que remarcar que a partir del "incidente" el show se metió en un pozo del que recién con "Fear of the dark" logró salir. El problema de Maiden , además de la bandera, fue que sus canciones eran excesivamente largas. The Clansman duró muuuuuucho, se hizo eterna, Dreams of Mirros lo mismo y otras daban la sensación de estar de más, como The Sanctuary y The Sign of the Cross (SÓLO JUAN LO ESTABA ESPERANDO ! ). Y hasta me animo a decir que si hubieran terminado con Hallowed Be thy Name, hubiese sido mejor. Sin embargo , Dickinson anuncio "generalmente aqui terminamos nuestros recitales cuando tocamos en Europa, pero como estamos en Sudamérica vamos a hacer dos temas más". ¿ Run to the Hills y Prowler ?  ¿ Aces High y Fly of Icarus ? ¿ Be quick or be dead y Wasted Years? no, tocaron "The Fallen Angel "y "Out of the silent planet" , lo que podemos traducir como "Compren nuestro nuevo disco". En algún momento creí que el gran recibimiento del público podía lograr que la banda de Dickinson ( porque ahora es la banda de Dickinson o si no diganme porque fueron 30.000 personas y no 15.000 como la última vez) se salga del libreto y se despida con un gran clásico en vez de dos canciones de nuevo album, una grasada. La reflexión final se da en cuatro etapas : 1- el estado de físico de Dickinson es increíble 2- Maiden, en Argentina, es la banda más grande del heavy metal después de Metallica 3- la gente estaba jodidamente ansiosa por un recital de buen Heavy Metal y 4- el público argentino da verguenza ajena.

 

IRON MAIDEN EN BS AS -  TOMA III, Por Juan Dominguez

El sábado había arrancado como un mal día. Imagínense la situación: volver en tren de unas brevísimas vacaciones en la costa, viajando de noche y mi vagón sin nada de luz cuando a unos cien y pico de kilómetros de llegar a Constitución nos informan que los piqueteros cortaron la ruta. Así que de mal humor y mucho sueño me dirijí al estadio de Vélez para que la Doncella y las demás bandas me alegraran la tarde/noche.

¿RESPETO? NO, GRACIAS, PASO.

Habiéndome perdido a Mad llegué para ver a Cabezones. En realidad lo único que pude disfrutar fue ver a unos ¿miles? insultándolos y tirándole de todo por el simple hecho de uno vaya a saber. Creo firmemente que no fueron a escucharlos/verlos/descubrirlos/ignorarlos, sino que esa cantidad de gente que demostró una desubicación total fueron a molestar a la banda y a los demás que sí los queríamos ver. ¿Tan difícil es respetar? Lógicamente, la banda tuvo que ser despedida del escenario antes de tiempo, lo que resultó en aplausos (¿?!!).

Esto había comenzado mal, pero porque Queens Of The Stone Age no había tocado. A pesar de no conocer mucho de su discografía, tenía mucha ganas por verlos y demostraron que sobre las tablas se la bancan y mucho. Ignorando totalmente los reproches del "jurado", los Queens hicieron de lo suyo con una gran calidad, a pesar de permanecer inmutables en escena (me falló Nick Olivieri). La cuota de humor la instaló Josh Jomme, con sus "The Merca?" y, cuando preguntó si les gustaba y ante la negativa del público, largó un "heavy shit". Igualmente, la banda no es la gran maravilla y no creo que tengan pasta para ser los futuros número uno del mundo, pero talento hay, segurísimo.

EL DEFENSOR DE LA FÉ ATACÓ DE NUEVO

Todo cambió cuando Halford subió a escena. Claro, Rob tenía chapa a su favor y además es 'del palo'. Presentando temas de su primer disco "Resurrection", más uno de Fight como "Into The Pit" del excelente disco "War Of Words", Rob demostró que tiene bien claro quienes son los músicos que lo tienen que acompañar. ¡Qué bajista! Era la segunda vez que veía al inglés en vivo (la anterior fue con Fight, claro), y me esperaba un poco más de movimiento por las tablas, dadas su dimensiones. No fue así, tampoco estuvo mal. Claro que el centro de atención es el, está muy claro. Recuperando parte de  su antigua indumentaria, como ser pantalones, chaqueta y guantes de cuero, más algunas tachas y calaveras, demostró porque es una de las leyendas vivas del heavy metal. ¿Hay alguien tan osado que pueda criticarle su voz? La gran mayoría esperaba temas de Judas Priest, que dieron inicio con un sorpresivo "Jawbreaker", para pasar "The Hellion" "Electric Eye", "Beyond The Realms Of Death" y un cierre con "Breaking The Law". Fantástico.

IRON MAIDEN 

No había dejado una buena imagen Maiden en su última presentación en nuestro país. Las culpas recayeron en el pobre de Blaze Bailey y todos sabemos lo que pasó después. Iron Maiden volvió a Buenos Aires, ahora con Bruce Dickinson y Adrian Smith y nuevo disco a buscar revancha. El estadio estaba más lleno de lo que yo suponía que iba a estar. Me jugaba el pellejo a que el show iba a arrancar con "The Wicker Man", primer simple su última placa, y así fue. Ahora sí la gente tenía al plato principal y no emitió queja alguna. La presencia escénica del grupo es envidiables: Dickinson en un estado físico y vocal excelente, al igual que Janick Jers (que no se cansaba de hacer piruetas con la guitarra) y el sin ningún lugar a dudas líder del combo Steve Harris. El momento de tensión se dio en "The Trooper": ya sabemos, Bruce flameó la bandera inglesa, la gente reprobó el acto con chiflidos y cantos alegóricos, y a partir de ahí como que la fiesta total se apagó un poco. Vaya uno a saber porqué ciertos individuos se sintieron muy tocados (más allá de los concebidos cruces entre países). Yo preferí eso, a que flamee una bandera argentina para hacer demagogia pura, ya que es parte del show. Estoy convencido de que no fue a propósito. Otra cosa es que aquellos que cantaban "Argentina" estoy seguro que insultaron y tiraron de todo a Cabezones, pasando totalmente por alto un nacionalismo falso. El momento cumbre fue cuando se empezó a cantar "Maradona"...

Bueno, tratemos de dejar ese incidente de lado, para decir que Maiden cumplió con temas como "The Sign Of The Cross", la cual esperaba muchísimo, o "The Clansman", que muestran que el período compositivo con Bailey no decayó del todo. Claro que más clásicos tenía que haber, y ahí estuvieron "The Number Of The Beast", "The Evil That Men Do", "Sanctuary", "Wratchild" o la misma "Iron Maiden". Mis momentos cumbres del show fue cuando tocaron "Fear Of The Dark" y "Hallowed Be Thy Name", dos HIMNOS que son de mis favoritos de la banda. Imposibles de obviar en un show. La sorpresa fue la forma en que terminaron el show, ya que gracias a "Out Of The Silent Planet", fueron ocho las canciones interpretadas de su última placa. Esto no fue la sorpresa. Lo fue que no terminaran con un clásico, sea cual fuere, casi siempre "Running Free". Cada uno debe tener una favorita para el cierre, porque eso es lo que pasa con este tipo de bandas: siempre se le puede recriminar que unas cuantas quedaron afuera del repertorio.

La banda demostró que está en una alto nivel, y que la sóla inclusión de Dickinson los revivió. Hemos tenido la suerte de ver a LA banda emblemática de heavy metal en nuestro país por cuarta vez. ¿Hasta que número llegaran las visitas?.

Mención aparte merece la pésima desconcentración de gente. Es algo increíble haya sólo dos puertas de salida, de un ancho inexistente para desagotar a casi 20.000 personas ubicadas en el campo. No puede ser que uno salga casi afixiado, pisado, doblado, lastimado luego de soportar siete horas parado.