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Jedbangers fue al MRF y esto es lo que pasó...

METAL ROCK FESTIVAL

 

Toma 1: ( 22/9/00)

¡MI ROLLO ES EL ROCK!

Señoras y señores a continuación pasaré a dar detalles (si se los puede llamar así) de lo que fue la primer fecha del Metal Rock Festival 4. Voy a ser bien sincero y decirles que esto lo estoy escribiendo una semana después de la fecha en cuestión, por lo que cualquier omisión de un dato relevante para ustedes será bienvenido (o malvenido, según el tipo de expresión que usen), porque mi memoria  ante hechos recientes está en pleno proceso de extinción. Antes que nada les pido perdón a los chicos de Cyclope por no poder llegar a verlos ya que entre el fucking 96, que tiene la virtud de venir una vez cada hora, y luego una pequeña demora en la puerta, hicieron que ingresara justito a la mitad de Elmer. Felicitaciones muchachos. A mi criterio, Elmer, fue la banda que mejor sonó ese día (Sí, mejor que Barón ¿Y qué?). Esa onda hard rock que tanto me gusta, más un Gustavo Santini (cantante) dirigiendo la batuta, lograron hacerme pasar un buen momento. De yapa hicieron “Highway to hell” (¿hace falta decir de quién?... bueno, de AC/DC) y adelantaron algo de le que va a ser su nuevo disco llamado “Boicot”, que “no es de ninguna puta compañía”.

Al ratito nomás, salió Cuero, el nuevo proyecto de Gómez Yafal, el ex cantante de Kamikaze, y siguieron en la misma onda que Elmer. Hicieron temas de su primer EP  como “Furia en la ciudad”, “Círculo de Fuego”, “Rompecabezas”, “Bienvenido a la Fiesta” y “Soñador”, de paso cañazo deleitaron al público más añejado con “Ciudad sin Alma” de Kamikaze y redondearon una buena presentación donde se notó que Yafal sabe bien lo que hace en un escenario. Mas tarde Chopper copó el escenario y los uruguayos demostraron que Slayer es su banda de cabecera. El sonido no fue el mejor pero se las tuvieron que arreglar para salir bien parados y lo lograron a medias. A medias digo porque una canción que su estribillo clama “Quiero cogerte, quiero cogerte” no es de lo mas lindo. Pero siempre hay un as en la manga y siempre es el mismo: “Deseando destruir y matar” de V8 adelantando algo de lo que puede ser el tributo que está organizando NEMS. Llegó la hora del power metal y qué mejor que una banda que puede dar que hablar: Azeroth. En su primer disco tienen de invitados a cantar a dos pibes que la tienen clara: Adrian Barilari y Christian Bertoncelli. Es más, algunos de sus integrantes van a participar del tributo a Deep Purple que sale el año que viene donde va a haber musico importantísimos de la Argentina. ¿Cómo estuvo? Bien, Diego Valdez es una gran cantante (también de estatura), las dos violas se entienden perfecto y la señorita María Eugenia Ricciardulli destroza sus parches. 

Al teclado no lo escuché bien (¡culpa del sonido!) y como lindo regalito tocaron “Esmeral Sword” de Rhapsody. Un sombrero, un sobretodo y su guitarra fueron las armas con las que Miguelito Roldán salió a dar un paso mas en la batalla junto a sus compañeros de Cruel Adicción. Batalla que perdieron contra el sonido... demasiado bajo para mi gusto. Hicieron lo de siempre:  abrir con “Antes que matarnos” seguir con “Grita la realidad” y tocar algunas que otras canciones nuevas y dar paso a los temas de Logos como “Confusión Mental” y “Como relámpago en la oscuridad”. Aceptable. La muchacha Pelusa (segunda batera de la noche)  me sigue enamorando en cada show y anunciaron que el disco va a estar para marzo: “Tengan paciencia, les queremos dar lo mejor y de paso dejemos de buscar enemigos entre nosotros, que somos del mismo palo”, dijo Roldán y le cedió la pelota a O´Connor.

 

Ya no se puede decir nada más de lo que es Claudio O´Connor arriba de un escenario. La fuerza que transmite en cada uno de sus gruñidos, se refleja fielmente en la alegría y el pogo de sus seguidores. Tiene una banda que sabe bien de qué se trata y que cada día suena mejor. El niño Hanson en su batería demuestra porqué fue elegido para ocupar ese lugar, Hernán García con su bajo lo ayuda para levantar esa pared de sonido y Alejandro Cota usa su Gibson (siempre afinada en RE, por supuesto) para que el protagonista principal nos deje pensando cómo no se quedó sin voz todavia. Pasaron uno atrás del otro “Bajezas”, “Imperdonable”, “Tus Sermones”, “Del Camionero” (Hermética), “Cuantas Palabras”, “Reflexión”, “Caníbal” (del próximo disco), “Se extraña araña” y “Supernaut” (Black Sabbath). Todos contentos y a otra cosa mariposa.

Muchos de los presentes no necesitaron de Julian Weich para ver cumplido su sueño. Trataré de ser claro y no aburrir. Yo tenía escuchado a Barón Rojo, pero nunca fue de mis bandas de cabecera. Cuando abrieron con “El Barón vuela sobre Inglaterra” y al toque mandaron, sin anestesia previa, “Son como hormigas” me dije “la puta, que manera de robarles cosas a esta banda”. A medida que pasaban las canciones, escuchaba en Barón Rojo un poquito de cada banda pesada de habla hispana. Claro, arriba del escenario se plantaron dos hermanos que están juntos en la música (y sobretodo en la vida) que no tuvieron ningún problema en, luego de dejar KO a unos cuantos con esa apertura, en regalar “Incomunicación”, “Hermano del Rock and Roll” y “El Malo”. Los hermanos Armando y Carlos de Castro tuvieron a Angel Arias en el bajo y a Valeriano Rodríguez en batería como acompañantes de lujo en su excursión a la República Perdida. 

 

El set list se basó en, obviamente, “Volumen Brutal”, un disco que no puede faltar en ninguna casa. En esa placa todos con clásicos. Y todos fueron ejecutados. Siguieron con “Concierto para ellos” y “Cuerdas de Acero”. Era maravilloso ver a una banda que, sin despeinarse, hizo un quilombo total. Tocaban y cantaban en piloto automático, con una exactitud y precisión bastante envidiable, que casi veinte años supieron alimentar como corresponde. También fueron de la partida “Anda suelto Satanás”,  “Buenos Aires” y “Satánico Plan” con ese hermoso estribillo que todos cantamos bien a capela: “Yo no sé pronunciar un discurso, ni tampoco ser persona formal, yo acostumbro a estar en la carretera, hacia el margen de la justicia estatal”. Y como si fuera poco, “Los rockeros van al Infierno”... ¡Qué canción increíble desde la música hasta la letra!. En el medio del tema se dieron el lujo de hacer “Smoke on the water” y Highway to Hell para retomar en esa simple y preciosa frase que es “Que risa me da, esa falsa humanidad de los que se dicen buenos” y para cerrar con lo que es el resumen de Barón Rojo: “Mi rollo es el rock”. Después de esto ya no daba para más que esperar el final, que llegó con “Siempre Estás allí”, “El Pobre”, “Hijos de Caín”, “Larga Vida al Rock and Roll” y el famoso himno “Resistiré. ¡Ah! Un rato antes Carlos de Castro había invitado a Miguel Botafogo, “uno de los mejores guitarristas del mundo”, a hacer I´m the Hoochie Coochie Man, de Willie Dixon.

Muy poca gente (700 personas) a comparación de la segunda fecha. ¿La grilla era despareja? Puede ser. Muy destacable el laburo que hizo la gente del escenario ya que hubo que esperar solamente diez minutos entre banda y banda.Final. Pero un final de los buenos. En los que uno vuelve contento (y cansado por ser las 5:30) a su casa después de tanta buena música.

PABLO MILEO

Toma 2: (23/9/00) 

LARGA VIDA AL ROCK AND ROLL

Luego de llegar un poco tarde debido a que el querido chofer del bondi 98 me llevara a “pasear”  por las calles del sur del Gran Buenos Aires entré a Cemento y me ubiqué en el segundo piso. Desgraciadamente me perdí un tema de la primera banda que se presento en esta segunda jornada del M.R.F. IV, Batan. Ya para las 10 y pico el salón principal estaba con gente dispersa hasta la mitad del salón principal y la mayoría mirando el primer grupo con atención pero hasta ahí nomás. De Batan podría comentar que su música es un heavy común, donde no hay  mucha originalidad, pero sí buenas concreciones por parte de sus músicos (especialmente el cantante, el cual tenia un destacable caudal de voz). Todas sus canciones tenían una muy denotada base tipo cabalgata, lo que a uno lo dejaba diciendo... “esta ya la oí en otro lado”. Desgraciadamente, tuvieron que pagar derecho de piso (por ser los primeros en tocar eh!, no por ser nuevos, ya que esta banda tiene muchos años en la escena), con lo cual, el sonido fue regular tirando a malo por momentos. El siguiente grupo fue Tribal, decididamente este fue el que mostró menos profesionalismo y el que tuvo que pasar por mas peripecias que cualquier otro. ¿A que me refiero? El cantante se dedicó a hablar mucho, regaló unas 7 u 8 remeras de la banda mientras cantaba, le “dedicaron” (sic) un tema (que por cierto no me gusto para nada) al “loco de la ruta” (el asesino serial que mata prostitutas en las cercanías del Mar Del Plata) llamado “Psicópata”, en un momento dijo en palabras parecidas “adelante están regalando 50 cd´s de nosotros”, con lo que un toco de flacos de estar viendo el recital se fueron para el sector de la barra donde estaba la feria metálica (destacable por cierto, había buenos precios), a ver si podían quedarse con uno de los discos, en fin, mas que nada parecía una promoción de la banda que recital propiamente dicho.

El sonido había mejorado con respecto a Batan, y para mi gusto, el mejor momento  de Tribal fue cuando invitaron al escenario al violero y al cantante  de Lörihen (que voz!!, unos agudos increíbles), tocando una pesadita versión de “Perfect Stranger” de Deep Purple.  Ya terminando con su set, pasó la última; luego de tocar parte de “In To The Pit” y “Nail To The Gun” de Fight (banda que formó Halford luego de dejar Judas Priest) increíblemente, le cortaron el sonido en medio de un tema; no estoy seguro la razón, pero casi seguro porque se pasaron del tiempo que ya tenían estipulado con los organizadores.

Lo que venia a continuación era Patán, una banda que se va consolidando dentro de la movida. Comenzaron con su powerful (¡esa!) “Asesino A Sueldo”, donde entraron todos los músicos y cuando comenzaba la parte cantada, entró el cantante (conocido como “Chilavert” o “Chila”, por el parecido a este personaje) re metal no metal; campera de cuero con tachas, pantalones del mismo material y con tachas hasta las rodillas. El marco de gente ya era más considerable, casi tres cuartas partes del salón estaban cubiertos y vivaron bastante a Patán. Hay que reconocer que esta banda se esta volviendo grossa, y es sólo gracias a la calidad de sus miembros; donde se destaca uno de los violeros (no se me el nombre) que toca que da gusto y por supuesto, “Chila”. Hay que aceptar que es un verdadero showman; en el escenario moviéndose todo el tiempo, con un registro mas que atractivo e incitando a la gente todo el tiempo. Su música tiene la influencia directa del metal de los 80´; no copian pero tampoco hacen algo nunca antes escuchado; me parece que si hubieran estado en la época del viejo Halley hubieran encajado a la perfección. Otro temazo es “Demoledor” coreado por gran cantidad de publico. 

 

Para ir terminando tocaron “Cruces Blancas” y como postre “The Trooper” de Iron Maiden, donde falló mucho el sonido, no dejando escuchar tan nítidamente a las violas, que tan importantes son en este tema. Tengo que mencionar que lo que me gustó fue el poco tiempo que se demoro entre banda y banda, porque si hay algo que se vuele tedioso, son esas esperas. Devenir fue la que siguió, con Mario Ian a la cabeza lo que nos daba la pauta que mas allá de que nos gustasen o no los temas, íbamos a tener una excelente demostración de lo que es saber usar la voz. Ian se presentaba por segunda vez con Baron Rojo, recordemos que en el 82´ tocó en el mismo escenario que ellos con su ex-banda, Hellion.   Este nuevo emprendimiento de Mario tiene la clásica influencia del hard/heavy de la década del 80´. Escuché buenos temas, pero no me terminaron de atrapar; tal vez, en cd es diferente...  El juego de luces quedaba estupendo al compás de las canciones, pero desgraciadamente (otra vez) el sonido no fue lo mejor, intercalaba partes buenas con regulares. Algo que decididamente no me gustó fue que; mientras tocaban las bandas, siempre había a los costados del escenario mínimo 10 personas caminando, moviéndose, al pedo (sin contar a la gente del sonido, un camarógrafo y un fotógrafo), mas que un recital parecía una estación de trenes. Imperio fue la banda que tomó la posta luego; haciendo un set con un muy buen sonido (casi todo el tiempo y sin contar el teclado, que sonó muuy abajo); comenzaron con “Será Una Gran Victoria” y “Paz En La Tormenta” dejando bien en claro que ya se desenvuelven en los recitales en vivo de forma muy superior  en comparación a lo que hacían hace un año. Ya para este momento había muchísima gente; Cemento tenía colmada sus instalaciones en un 90% contando la parte la barra, que estaba casi llena de flacos. Los fanáticos que estaban en la parte de adelante corearon cada una de las canciones de Imperio, dejando nuevamente en claro otra cosa: que la banda power metal de más convocatoria es ella. En el set siguieron “Prisionero”, “Eres”, “Para Mi Gloria O Mi Fracaso” y “El Inmortal” y cerraron con “Antes que los viejos reyes” de V8.  

A esta altura, era todo una fiesta y le tocó el momento a Nepal, con su nuevo cantante que se lo notó algo nervioso; el “Gato” (que por cierto, se comió unos cuantos desubicados “Aguante Larry” por parte de algunos integrantes del publico); con una voz diferente a la que caracterizaba a dicha banda. Tocaron “Perfil Sinietro”, y la gente empezó a moverse con todo, el pogo que se armó fue bastante groso. Le siguió un cover de V8, “Muy Cansado Estoy” bien recibido por toodo Cemento, que lo festejó mucho. “Paredes de Hierro” y una bestial “Represor” terminaron de calentar el lugar, continuando con “Falsos Profetas” y terminando con “Besando La Tierra”; una canción un poco mas orientada al power que al thrash de Nepal de antaño, con Omar, un tecladista invitado. El trabajo del Beto, destacable moviéndose de un lado al otro y “ametrallando” a todos con su bajo a lo Harris. Dieron un poderoso show pero la gente quería mas...  

 

 

Y si... llegó Horcas, y ahí si, fue el climax del evento; todo Cemento cantando los temas, pogueando a pleno. Que piensan que dijo Meza cuando entró?... “Aguante el heavy metal, carajoooo” y ahí sí, a dar batalla. Hoy por hoy es muy difícil ir a un recital de Horcas y no recordar que falta alguien muy importante para dicha banda, el desaparecido Osvaldo Civile; en un momento Walter gritó “se están olvidando de alguien” y todo el lugar se puso a gritar “Civile no murió, Civile no murió”, a lo que lo continuo una poderosa y sentida versión  del tema “Vencer” (una de las 5 mejores canciones de Horcas”) de su última placa “Eternos”. El show de esta banda fue llegando a su fin sin dar respiro en ningún momento, y como  para darle una alegría de los tipos de vigilancia, Meza  se tiró al publico (donde le afanaron la remera) no una, sino dos veces. Con “Argentina, Tus Hijos” dieron por culminado un gran recital que no dio tregua y demostrando todo el poderío de la banda. Luego de terminar con el set, Horcas se despidió y los plomos se dedicaron de lleno en armar los equipos dejando todo listo para lo que sería el cierre de esta segunda jornada, Barón Rojo. A decir verdad, esta banda no me atrae mucho, sé que fueron de los primeros que se jugaron por hacer metal en castellano y los respeto por eso, pero no son totalmente de mi gusto. Barón se conforma por dos de la formación original de la banda, los hermanos Carlos (viola y canto) y Armando (viola) De Castro; Ángel Arias (bajo) y Valeriano Rodriguez (batería) Con poco más de 20 años encima tocando, dieron un buen recital, donde había mas gente de la que yo me imaginé que conocía bien sus temas, y el otro detalle fue que no había mucha gente grande (léase, gente que conocía a la banda hace quince o veinte años).

Al comenzar las luces se apagaron y luego de la intro, por detrás de una niebla artificial apareció Barón Rojo, dando comienzo a su segunda presentación luego de que pasaron 16 años de no venir por estos pagos (recordemos que la ultima vez había sido en el 84´ en el Predio del Parque de la Ciudad, donde parte del público hizo destrozos en las instalaciones NOta del Ed: pensar que esto fue sólo a cuadras de mi hogar...que shock). El primer tema, el clásico “Barón Rojo” que logró que la mayoría de la gente empezase a entrar en calor (otra vez). Durante el set tocaron varios clásicos y temas de sus trabajos más recientes, con un resultado bueno, dando clara muestra que saben bien como se hace esto de tocar en vivo. El track list fue: “Baron Rojo, “Hormigas”, “Incomunicacion”, “Hermano del Rock&Roll”, “El Malo”, “Concierto Para Ellos”, “Anda Suelto Satanas”, “Buenos Aires”, “Satanico Plan” (este me partió la cabeza), “Cueste Lo Que Cueste”, “Con Botas Sucias”, “Rockeros”, “Siempre/Invul/Pobre/Siempre” y para ir terminando con lo que fue su recital: “Hijos de Cain”, “Resistire”, “Breakthoven” y otro de sus grandes himnos “Larga Vida Al Rock&Roll”; con lo que consiguieron dar un buen recital, donde la nostalgia de recordar los viejos buenos tiempos no pareció darse cita... porque, parece que el Barón Rojo, esta vivito y coleando. Para ir concluyendo podría comentar que me hubiera gustado poder ver alguna banda de las nuevas (digamos un Raíz o un Virtual) y una extrema; me parece que le hubiera dado más variedad al festival; no obstante estuvo muy bueno, creo que ninguno de los presentes se debe haber ido disconforme.

 

FEDELE FUSCO

Fotos (por si no quedó claro): Paula Dyment

Jedbangers Agradece a Paola "J.Z" Adler.