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Cemento, Buenos Aires, 27/10/00

La banda había cancelado su recital del día 26 de octubre en Caxias do Sul Mosteiro, Brasil, debido a que oficialmente, el cantante, Timo Kotipelto contrajo un virus que afecto su garganta días antes, en Chile. El horario programado indicaba que Stratovarius tocaba a las diez y media, cosa que así resultó, puntualidad como nunca, por eso cuando la banda empezó a tocar todavía había gente entrando.

Cemento estaba totalmente lleno, había muchísmo público y encima, el calor de siempre ahí adentro, así que imagínense. Realmente estoy en total desacuerdo que bandas de tanta convocatoria como la que se presentó esa noche toquen en Cemento, el motivo es que me parece que solo una porción de los presentes puede disfrutar del show a pleno, el resto, a los que les toca estar atrás, a penas si pueden escuchar a un nivel menor y de ver tocando a los músicos...ni hablar.

Como estaba lleno,  tuve que quedarme en la parte de la barra, donde para poder “disfrutar” el show, hay una pantalla gigante y tan solo dos amplificadores, con lo cual, desde ya les digo, el sonido fue malo, subía, bajaba, se iba la voz, no se escuchaba la guitarra, se alzaba el teclado, la batería arriba de todo, en fin, pésimo; en el salón principal (donde pude estar solo por momentos) la situación era un poco mejor, mas bien a un nivel mediocre. Se que es difícil sonar bien en Cemento, pero pensé que Stratovarius lo iba a lograr, debe ser que me acordaba como habían sonado en el Marquee el año pasado, perfecto, como relojes.

Luego de la introducción donde todo el recinto quedo a oscuras, entraron los músicos, comenzando con “Hunting High And Low”, tema de su ultimo disco “Infinity” el cual fue muy bien recibido por los fans. Ya se lo podía ver a Kotipelto sentándose a un costado del escenario junto a un auxiliar que lo abanicaba con una toalla. “Millennium” fue el que le siguió y ya la gente no se movió tanto, como que no convenció del todo, no obstante, se recuperaron con “Kiss Of Judas”, canción que ya es clásica de los shows de Strato. Lo que se notaba a esta altura era que los músicos estaban muy, pero muy estáticos, sacando al cantante, que saludaba, y acercaba el micrófono a los fans.

Los siguientes temas fueron “Phoenix”, “Distant Skies”, “A Million Light Years Away”. La banda se desenvolvía de manera “correcta”, ¿que quiero decir con esto? Que ellos tocaron bien, como era de esperarse, pero en todo momento, pareció que fue un recital de compromiso, sin ganas, y eso justamente, repercutió en la gente, que más allá de cantar con muchas ganas, saltar y todo, como que se sentía medio defraudada (les puedo asegurar que no es en mi caso nada mas, lo charle con varios amigos que también fueron y ninguno se fue conforme). “Speed Of Light” sonó luego, con una particularidad: a mitad de la canción cuando todo Cemento estaba moviéndose de un lado para el otro, pararon quien sabe porque, y al medio minuto, continuaron desde la parte donde Tolkki se manda el solo.

Ya “Phoenix” y “A Million Light Years Away” me habían parecido pésimas para ser tocadas en un recital, pero llego “Infinity”, del disco con igual nombre, que dura más de nueve minutos y me parece que fue el peor momento del recital, dónde los fans miraban a Stratovarius como si fuese una banda soporte (en mitad del tema, al pobre del tecladista, Jens, se le cayó su instrumento, por suerte un auxiliar pudo solucionar el problema justo un momento antes que comenzara la parte de teclado).

El único tema de “Destiny” fue una acertada versión de “S.O.S.” al que le siguió otro de los clásicos “Father Time”. Aquí vendría lo que yo pense que iba a ser otro momento de los mas climáticos del show, fue cuando se apagaron todas las luces y quedaron los dos Timo en el escenario, uno con una guitarra acústica y el  otro cantando; y ahí si, comenzó a sonar la balada “Forever”, se vio como la llamas de algunos encendedores le daban el clásico toque a ese momento. Todos cantando a coro y en una parte...Kotipelto deja de cantar... y como no recibió la cantidad de aplausos o gritos que esperaba, dijo “quieren que nos vayamos?” y algunas cosas mas...con lo que habrá pasado mas de un minuto para que terminaran la canción con lo que ese clima se perdió.

Pedido por el público llego “Paradise”, tal vez, lo mejor de la noche, con la gente que había vuelto a recibir energía para saltar y cantar como en pocas partes del show sucedió. Para despedirse tocaron “Black Diamond” y todos (o al menos yo y los flacos que tenía al lado) dijeron...seguro que ahora tocan “Will The Sun Rise?”...pero no...No?...no. Con la selección de temas, estoy muy en desacuerdo, quedaron afuera varios de esos temas que ningún fan quiere perderse.

No hubo solos ni de guitarra, ni de teclado ni de batería, cosa que me defraudó, porque un solo de bata de Jörg Michael, o uno de Tolkki con su viola no se los ve todos los días, pero bueh. En cuanto a la actuación de Timo Kotipelto, no digo que el virus ese que señalé al comienzo del comentario tuviese algo que ver, pero a este cantante, lo que lo destaca en las presentaciones en vivo es que deja todo, desde el principio al fin usando toda su voz, cosa que no sucedió acá, cumplió, y nada mas.

Se juntaron muchos factores para que este show fuera olvidable, desde el recinto donde tocaron, hasta las “ganas” que pusieron los músicos (tal ves por el cansancio de la gira mundial, quien sabe), mejor me quedo con la imagen del recital que dieron el año pasado, que ahí si, no hubo de que quejarse.

 Fedele Fusco

Agradecemos a Paola Adler

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Solo de batería Will the sun rise? Stratosphere

Speed of light (live) Twilight synphony (live) Duelo de guitarra v.s. teclados